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Publicada: Domingo 02 de Agosto, 2026

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 14, 13-21

 


Domingo 2 de agosto, Tiempo Ordinario

Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó. Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos.

Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: “Éste es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos” .

Pero Jesús les dijo: “No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos” .

Ellos respondieron: “Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados” .

“Tráiganmelos aquí”, les dijo.

Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.

Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. 

Palabra del Señor.


Te invitamos a meditar la Palabra con al guía de Fray Leoncio Vallejo Benítez (O.P.) del Convento de Santo Domingo Ra`ykuëra, Asunción, Paraguay:

 

“Dadles vosotros de comer”. Es una frase que cada uno de nosotros debe oír como dirigida a él. Si queremos ser cristiano, cuando encontremos a personas que se encuentran en necesidad, debemos preocuparnos de ellas y hacer lo posible para poner remedio a sus necesidades.

A Santo Domingo se le define como un hombre compasivo, que supo responder con creatividad ante las necesidades de los pobres de su tiempo. Sigue siendo modelo permanente para la familia dominicana y para todos los creyentes, saber encarnar el evangelio en el tiempo histórico. Que el ejemplo de Jesús y Santo Domingo nos inspire a ser más compasivos y generosos con los demás, confiando en que Dios puede hacer mucho con poco.

Generosidad: El episodio de la multiplicación de los panes y los peces nos invita a reflexionar sobre nuestra propia generosidad y disposición a compartir lo que tenemos con los demás. Con pocos recursos -cinco panes y dos peces- Jesús alimenta a una gran multitud, demostrando que en sus manos lo poco se convierte en abundancia para todos. La actitud de Jesús es siempre la de dar, y nos dice: “es más feliz el que da, al que recibe”.

Jesús tomará el pan en la Última Cena, lo partirá y, después de haber pronunciado la bendición, lo dará a sus discípulos diciendo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía” (Lc 22, 19). Lo que significa que esta acción de Jesús se debe multiplicar. Y, en efecto, continúa multiplicándose hoy de una manera cada vez más abundante y generosa.

Ese es nuestro reto hoy y que señala muy aguda y profundamente el Papa León XIV en su encíclica “Magnífica humanitas”. Frente a un peligro real de una civilización del descarte de los vulnerables y de una tranquilidad ficticia de los poderosos que utilizan la técnica para despersonalizar a las personas y monopolizar el poder, predica una opción distinta y comprometida en el día a día.

Nos dice el Papa en el número 186 de esa encíclica: “Hoy debemos recuperar con fuerza esta visión: la civilización de amor no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente. Consiste en traducir la caridad en estructuras de justicia, en dar cuerpo institucional a la fraternidad y en considerar al otro -ya sea persona o pueblo- como un aliado necesario para la construcción del bien común. Como nos ha recordado la encíclica “Fratelli tutti”, sólo este amor social, capaz de convertirse en cultura y norma, puede generar un orden internacional estable, transformando la convivencia de simple coexistencia armada en comunidad de destino”.

Que el ejemplo de Jesús, beata Juana de Asa madre de Santo Domingo de Guzman que hoy la familia dominica conmemora, nos inspire a ser compasivos y generosos con los demás, confiando en que Dios puede hacer mucho con poco. 


Fuente: Dominicos.org




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