La Convocatoria del Santo Padre
SS Benedicto XVI ha dirigido una carta a los presbíteros del mundo con motivo del Año Sacerdotal, en el 150 aniversario de la muerte de Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars.
En ella, el Papa expresa que este Año Sacerdotal desea contribuir a promover "el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo".
Junto con destacar los esfuerzos apostólicos de los presbíteros, su servicio infatigable y oculto, su caridad que no excluye a nadie, valoró la fidelidad entusiasta de tantos sacerdotes que, a pesar de las dificultades e incomprensiones, perseveran en su vocación de “amigos de Cristo”, llamados personalmente, elegidos y enviados por Él.
También menciona a los sacerdotes que sufren dolor e incomprensiones y a aquellos ofendidos en su dignidad, obstaculizados en su misión, incluso perseguidos hasta el martirio.
El Pontífice no eludió las situaciones, "nunca bastante deploradas, en las que la Iglesia misma sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros. En estos casos, es el mundo el que sufre el escándalo y el abandono. Ante estas situaciones, lo más conveniente para la Iglesia no es tanto resaltar escrupulosamente las debilidades de sus ministros, cuanto renovar el reconocimiento gozoso de la grandeza del don de Dios, plasmado en espléndidas figuras de Pastores generosos, religiosos llenos de amor a Dios y a las almas, directores espirituales clarividentes y pacientes".
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