Acción Social Nocturna en la Posta Central

Los jóvenes fueron  a compartir y a repartir café a gente necesitada de los alrededores de la Posta Central. Se encontraron con personas a las que les falta alimento y que no tienen un hogar donde vivir: la calle es su casa.

Pena y rabia  son los sentimientos que surgen en nosotros al ver las condiciones en que ellos se encuentran; sin embargo, también surge otro sentimiento, uno aún más grande y valioso, ADMIRACIÓN, pues aún cuando Hugo se encontraba durmiendo en la calle él estaba agradecido de la vida y de nosotros por tomarnos el tiempo para compartir con él y con sus amigos.

Es ese hablar, dialogar, las ganas de conocerlos, de escucharlos y hacerlos sentir importantes como personas, no como gente anónima a quien se le va a dar una taza de café o un pedazo de pan, lo que más nos queda de aquella noche. Lo importante de  COMPARTIR con alguien con frío y hambre,  es conocer a las personas y encontrarnos con Jesús a través de quien más lo necesita.

Nosotros recibimos mucho más de lo que entregamos. Les llevamos café y pan  y ellos nos regalaron su tiempo, su confianza, una conversación sincera y, lo más importante, nos contaron su historia.

Es a esto a lo que queremos apuntar con la Pastoral Juvenil, queremos compartir en torno a la Palabra de Dios, encontrarnos con Jesús y actuar como sus discípulos entregando Amor, Calidez  y Esperanza.

Empezamos con la Posta Central, pero sabemos que hay mucho más por hacer, así que la invitación sigue en pie para todos los jóvenes que se quieran unir a este proyecto que esta partiendo; pero que tiene todas las ganas y la Fe para hacer de él algo grande.