Misa de Exequias
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Nuestra Parroquia se hizo estrecha para recibir a los numerosos fieles, sacerdotes y diáconos que llegaron en la mañana de este martes 16 de junio para despedir los restos mortales de Monseñor Ignacio Órtuzar. La Misa de exequias fue presidida por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz y concelebrada por los obispos auxiliares de Santiago Monseñor Andrés Arteaga, Monseñor Cristián Contreras V. y Monseñor Fernando Chomali; el Obispo de Melipilla, Monseñor Enrique Troncoso; el Obispo Auxiliar de Concepción, Monseñor Pedro Ossandón; los obispos eméritos Monseñor Bernardino Piñera, Monseñor Patricio Infante y Monseñor Alberto Jara; prácticamente la totalidad de los vicarios zonales y ambientales de Santiago, y de numerosos sacerdotes de la arquidiócesis.
Al comenzar la Eucaristía, el Arzobispo de Santiago, Cardenal Errázuriz, se refirió a Monseñor Ortúzar como “uno de los sacerdotes más queridos de nuestra arquidiócesis, querido por los sacerdotes por su consejo, su dirección espiritual, por su atención a ellos en el sacramento de la reconciliación. Querido por los fieles, por su sabiduría, su amor a la verdad, su gran bondad, interesado en todas las cosas de la Iglesia, las cosas del país, habiendo sido capellán en La Moneda. Tan reconocido que el mismo Santo Padre decidió en indeterminado momento hacerlo Obispo. Quisiéramos agradecerle a Dios por su vida y por todos los dones que nos ha dado en el nombre del Señor”.
Al momento de la homilía, el Padre Juan Bagá resaltó algunos rasgos de la vida y testimonio de Monseñor Ignacio Ortúzar, como su “memoria de elefante. Siempre le consultábamos para saber las edades de muchos sacerdotes y obispos, fechas de ordenación, números de teléfonos, etc.”. Entre sus características principales, destacó que don Ignacio fue “muy sacerdote, hombre de Dios para servir a los hombres, siempre disponible, incansable visitador de enfermos, incansable confesor, atento siempre a los atisbos de vocaciones sacerdotal y religiosa”. Recordó que siendo párroco en San Bernardo le correspondió “asilar al Padre Juan Alsina hasta el mismo día de su martirio”. Finalmente, el Padre Juan Bagá dijo que “sabemos que con él (Mons. Ignacio Órtuzar) también hemos llegado a los cielos un poco cada uno de nosotros, pues sabemos cómo nos quería a cada uno y cómo rezaba por todos”. Ver texto completo de la homilía aquí.
Al finalizar la eucaristía y antes del responso presidido por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, el Padre Julio Dutilh, encargado del Departamento de Clero, hizo una oración a Dios y resaltó otros aspectos de la labor de Monseñor Ortúzar. Ver texto completo de la oración a Dios aquí.
Por último, nuestro párroco el Padre Eduardo Howard, destacó “la naturaleza y la espontaneidad con la que él vivía la fe y, por lo mismo, su ministerio sacerdotal, no con actitudes afectadas, sino que en lo cotidiano de la vida uno descubría que era un hombre entregado a Dios y dispuesto, por eso, al servicio de los demás. Lo segundo, que siempre estaba muy dispuesto a atender cualquiera solicitud que le llegara, a acoger a la gente para atenderla y, creo, siempre con la perspectiva de conducirla al encuentro con Dios, su preocupación más de fondo”.