Mes de María 2007

DIA 30 DE NOVIEMBRE

1º Se Reza el Santo Rosario.

2º Canto a La Virgen.

3º Oración Inicial del Mes de María.

4º Lectura del Día: MARÍA Y SU HIJO RESUCITADO

Después de la crucifixión, la soledad de María se hizo más honda en su corazón de Madre.

Bajaron de la Cruz el cuerpo sin vida de Jesús y fue llevado a una sepultura enclavada en una roca, envuelto en lienzos y mortajas.  Con una enorme piedra sellaron la puerta del sepulcro y Pilato mandó poner guardias para custodiar el cuerpo.

María acompañó a su Hijo hasta el final y en silencio se fue del lugar; el dolor que sentía traspasaba todo dolor, sólo Dios podría consolarla y en Él, como siempre, debió haberse refugiado.

Todos los que seguían a Jesús estaban dispersos y horrorizados; Jesús había muerto y todo parecía haber terminado; era el fin de un sueño que habían vivido; unos estaban escondidos para no ser ajusticiados, otros estaban huyendo para no ser alcanzados y María, tal vez, en la casa de Juan, sintiendo en cada momento que pasaba, más tristeza y más desolación.

Jesús había dicho: “Destruid este templo y yo lo reedificaré en tres días”.  También había dicho: “El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres, le darán muerte pero al tercer día resucitará” (Lc. 24,7)  ¿cómo consolarse con esas palabras si todo en ese momento era oscuridad?

Las Santas Mujeres prepararon ungüentos para llevar al sepulcro y de madrugada del tercer día llegaron al sitio donde habían dejado el cuerpo de Jesús (Lc. 24, 1-39) pero, Él ya no estaba ¿qué había pasado? ¿Cuándo había sido eso? ¿Dónde estaba Jesús? ¿Se robaron su cuerpo?; cuantas interrogantes sin respuesta ¿se habría ido al cielo? ¿Había ido a ver a su Madre? ¿Qué se dijeron?  ¿Cómo fue el encuentro del Hijo con su Madre? Después de tanto sufrimiento y dolor?  Ella lo había acompañado hasta el último suspiro.  ¿No sería la primera persona en ser visitada por Él? ¿Qué dijo María? ¿Qué dijo Jesús? ¿se abrazaron en un abrazo infinito?

Nada se sabe.  María nada dijo, su silencio nuevamente fue absoluto y su humildad, de ser la primera en ver a Jesús resucitado, ha quedado en una pregunta sin respuesta para siempre.

Reflexión:  ¿Creemos fielmente en la palabra de Dios o nuestra fe, a veces, es débil,  y dudamos de su veracidad?.

5º Oración Final para Todo los Días del Mes.

6º Canto de Despedida a la Santísima Virgen María.

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