DIA 29 DE NOVIEMBRE
1º Se Reza el Santo Rosario.
2º Canto a La Virgen.
3º Oración Inicial del Mes de María.
4º Lectura del Día. MADRE: HE AHÍ A TU HIJO
María continuaba al pie de la Cruz.
Unas breves palabras de Jesús Crucificado se oían de vez en cuando y los sollozos de las Santas Mujeres rompían el silencio de la tarde que de pronto oscurecía.
A cada lado había un crucificado; uno de ellos pidió un lugar en el reino de los cielos y Jesús compadecido le prometió un sitio en el Paraíso.
Poco después, ya sin aliento dijo: “tengo sed” y acercaron a sus labios una esponja con vinagre para beber.
Casi sin vida, con su corazón que se negaba a latir, su amor por los hombres lo pedir perdón por sus verdugos y en un susurro se le oyó decir: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.
Los discípulos del Divino Maestro, estaban dispersos, sólo Juan, el amado, lo acompañaba en esos momentos de angustiosa agonía.
María estaba junto a El ante la Cruz y moría también de dolor.
Jesús no tenía ya nada más que entregar a la humanidad. Su última gota de sangre la había derramado, su boca estaba seca; mirando a su alrededor, tal vez, la última mirada de sus ojos, vio que todavía le quedaba su Madre; y esforzándose, una vez más, dijo a María “He ahí a tu hijo” y a Juan “He ahí a tu Madre”.
Fue el regalo más hermoso que nos dejó antes de morir; nos dejó a su Madre como Madre nuestra y a pesar de la ingratitud y desprecio de los hombres, entregó lo más Sagrado de su vida: Su Madre.
Siempre de pie, al lado del madero, María soportó ver morir a su Hijo Único, al Hijo del Altísimo, al Rey de los Reyes.
Reflexión: ¿Considero yo a María como mi verdadera Madre del cielo y aprecio el sacrificio de Jesús sólo por amor a mí?.
5º Oración Final para Todo los Días del Mes.
6º Canto de Despedida a la Santísima Virgen María.
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