DIA 20 DE NOVIEMBRE
1º Se Reza el Santo Rosario.
2º Canto a La Virgen.
3º Oración Inicial del Mes de María.
4º Lectura del Día: LA ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS
Jesús había venido al mundo para toda la humanidad; los pastores, gente humilde y pobre lo habían visitado y le habían ofrecido los pocos dones que ellos poseían, se habían arrodillado ante Él y lo habían adorado, pero también había venido para los poderosos, los que más riquezas tenían, los que buscan la verdad.
Todos eran sus hijos, a todos los amaba y por todos moriría en la Cruz; por eso también los grandes debían inclinarse ante Él y arrodillarse en señal de humildad ante el Rey de los Reyes.
En Oriente, tres Reyes Magos que estudiaban el firmamento con sus constelaciones y estrellas notaron en el cielo la presencia de una estrella que sobresalía del resto y que brillaba con raro esplendor y resolvieron seguir su huella para saber donde se posaba porque ese acontecimiento los llenaba de sorpresa.
Con rapidez prepararon el viaje y con un séquito de siervos y camellos, adornados como su rango lo exigía, partieron montados en briosos animales engalanados, siguiendo el trayecto que la estrella luminosa les enseñaba.
Por las escrituras sabían que vendría el Mesías y por la ciencia creyeron en la señal de la estrella que anunciaba la llegada durante siglos, del Hijo de Dios.
Ni selvas, ni arenales, ni montañas o desiertos los detuvieron mientras la estrella luminosa los seguía, brillando como luna resplandeciente, los tres eran grandes sabios pero se sentían humildes ante la presencia de Dios. Poniéndose los trajes más hermosos como correspondía a su calidad de reyes, llegaron a la ciudad de Jerusalén a visitar al rey Herodes, para preguntarle dónde había nacido el Rey de los Judíos porque ellos venían a adorarlo.
Herodes nada sabía; se asustó al escuchar que hubiera nacido un Rey que lo podría destronar y preguntó a los escribas y sacerdotes si algo sabían sobre ese Rey; después de consultarles, ellos contestaron que según las escrituras y profecías nacería en Belén de Judá .
Herodes entonces pidió a los reyes que cuando lo encontraran volvieran a avisarle para ir también él a adorarlo.
Los magos siguieron el camino a Belén y la estrella se detuvo frente a la humilde casa de María y José; todo resplandeció con el brillo de su luz; la caravana también se detuvo y ellos, entrando en la casa, se arrodillaron al ver al Niño con María, su Madre y lo adoraron postrándose en la tierra. Después le entregaron los dones que le traían; oro como a su Rey, incienso como a su Dios y mirra como Hombre (Mt. 2, 1-12).
María entonces levantó al niño y lo puso en los brazos del más anciano, el que después de besarle los pies, lo pasó a los otros dos.
Ellos invocaron la bendición del cielo; por la noche, en sueño les avisaron que no volvieran donde Herodes, entonces regresaron a sus países por otro camino.
Reflexión: ¿Soy humilde, como los reyes magos, que hicieron un largo viaje para adorar a un Niño o quiero siempre tener la razón, estar en primer lugar y que me alaben?.
5º Oración Final para Todo los Días del Mes.
6º Canto de Despedida a la Santísima Virgen María.
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