DIA 14 DE NOVIEMBRE
1º Se Reza el Santo Rosario.
2º Canto a La Virgen.
3º Oración Inicial del Mes de María.
4º Lectura del Día: LA VISITA A SU PRIMA ISABEL
Podemos imaginar cómo recibió María la noticia del Ángel.
Cuando el Ángel contó a María que su prima Isabel sería Madre a pesar de su ancianidad, su deseo mayor fue ir a su casa para acompañarla y estar con Ella en ese difícil trance para Isabel y Zacarías, su esposo. Vivían lejos y el camino era largo y penoso.
María confió a José su deseo de visitar a su prima para servirle y ayudarla, si él así lo permitía pero, él con su acostumbrada bondad le dijo: “todo lo que tú hagas está bien hecho, yo te acompañaré hasta Jerusalén, porque mi trabajo así lo pide y después veremos como encontramos alguna caravana o alguna persona de confianza que pueda acompañarte ¿cuándo deseas partir?
En pocos días prepararon el viaje y José trajo dos borriquillos con sus sillas que los acompañarían en el trayecto; el equipaje era sencillo y sólo llevarían lo indispensable.
Poco a poco fueron alejándose de su querida casa en Nazaret y llegando a Jerusalén, José encontró una caravana amiga en la que confió para pedirle que cuidaran a María, el tesoro más hermoso que dios le había concedido.
María llegó a casa de Isabel después de atravesar cerros y llanuras; desgraciadamente en esa casa donde reinaba la alegría por el hijo que venía, también había tristeza porque estaba Zacarías sin poder hablar; había dudado de la palabra del Ángel al anunciarle la buena nueva. “Isabel tendría un hijo” había dicho “Y le pondrás por nombre Juan”.
Zacarías contestó “¿cómo podrá ser eso si Isabel es ya de una edad avanzada”?
El puso en duda el anuncio del Ángel y desde ese momento sólo podía comunicarse por señas o escribiendo en una tablilla; había perdido el habla (Lc. 1,18-20).
El encuentro de María con su prima, después de tanto tiempo, fue lleno de ternura y el abrazo de bienvenida demostró todo el cariño que ambas se tenían.
En ese momento Isabel se llenó del Espíritu Santo y el niño que llevaba dentro de Ella saltó de alegría. Entonces dijo: “Bendita eres entre todas las mujeres y Bendito es el Fruto de tu Vientre ¿“Cómo es que la Madre de mi Señor viene a mí”? (Lc. 1, 41-43).
María contestó: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva, desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones” (Lc. 1, 46-48).
María estuvo en casa de Isabel tres meses hasta el nacimiento del niño al que le pusieron por nombre Juan. Entonces Zacarías recobró la voz y María volvió a su casa de Nazaret (Lc. 1, 56).
Reflexión: ¿Cada uno de nosotros tiene esa pronta disponibilidad de María para acompañar y servir?.
Reflexión: ¿Llevamos a los demás la presencia de Dios al visitarlos?
5º Oración Final para Todo los Días del Mes.
6º Canto de Despedida a la Santísima Virgen María.
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