DIA 5 DE DICIEMBRE
1º Se Reza el Santo Rosario.
2º Canto a La Virgen.
3º Oración Inicial del Mes de María.
4º Lectura del Día: LA APARICION DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA DE GUADALUPE
Era el año de 1531. La estación del invierno en México era rigurosa y el frío penetraba en todos los hogares con gran intensidad y más aún en el de Juan Diego, humilde indio que vivía cerca de la capital.
De origen pobre, el y su esposa, se habían convertido al catolicismo y el corazón puro y fervoroso de los dos los hacía estar siempre en presencia de Dios y de la Santísima Virgen de quien eran fervientes devotos. Una cruel enfermedad tronchó ese hogar al morir la joven esposa y Juan Diego llevó a su padre a su casa a vivir con él, para hacer menos triste su penosa soledad. Un día el padre enfermó de gravedad y él emprendió viaje a Ciudad de México para comprar algunos remedios.
Era el 9 de Diciembre y al pasar por el cerro Tepeyac vio a una Bella Señora que se acercó a él con una sonrisa amable y una suave voz y le pidió que edificara un templo en su honor porque deseaba socorrer a todos los indios que sufrían con el dominio Español.
“Anda y pídele esto al Obispo”, terminó diciendo la Señora.
Juan Diego siguió su camino, se presentó al Obispo pero éste no le creyó; entonces le pidió que le diera una prueba de esta aparición. Muy triste y preocupado volvió a su pobre casa pensando en como convencería al Obispo de la solicitud que le hizo la Señora ya que no tenía prueba ninguna y él era tan pobre e insignificante.
Tres días después, el 12 de Diciembre al pasar nuevamente Juan Diego por el mismo lugar, la Señora se le apareció y le pidió que cortara unas flores y que se las llevara al Obispo.
Juan Diego miró a su alrededor y a pesar que era invierno, vio asombrado un prado con las mías hermosas rosas que había visto; cortó un gran ramo de ellas y obedeciendo a la Señora, las puso en su poncho y siguió su camino hacia la casa del Obispo.
Al llegar allí, entregó las rosas diciendo que la Señora se las mandaba de regalo y al abrir su poncho para entregárselas, todos los presentes vieron que en él estaba grabada la imagen de la Santísima Virgen. Ya no dudaron más y levantaron la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, que hoy está en Ciudad de México, en el lugar de las apariciones.
En 1910, el Papa Pío X le dio a la Virgen el título de “Patrona de América Latina” y el Papa Juan Pablo II elevó a los altares a Juan Diego el 31 de Julio de 200.
5º Oración Final para Todo los Días del Mes.
6º Canto de Despedida a la Santísima Virgen María.
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