DIA 2 DE DICIEMBRE
1º Se Reza el Santo Rosario.
2º Canto a La Virgen.
3º Oración Inicial del Mes de María.
4º Lectura del Día: LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Habían pasado varios años desde que Jesús se había elevado al cielo; el corazón de María sufría de soledad, sus seres queridos ya no están en esta tierra y ella era como una desterrada en el mundo que la rodeaba.
Acá, crecía el odio, la persecución y la muerte para los seguidores del Maestro, pero su silencio de siempre, la hacía mirar a lo alto y hacer la voluntad de Dios.
¿Estaba cansada de vivir?, ¿Estaba enferma?, ¿Cuántos años tenía entonces?, ¿Sentía los dolores de la ancianidad?
Nada sabemos de su tristeza, ni de su diálogo con el Señor, pero un día, tal vez, al llegar el alba, Ella ya no estaba y en el más profundo silencio había dejado la tierra para subir al cielo. Muchas otras cosas podríamos imaginar.
Juan el discípulo amado, no dijo nada ¿por qué no nos dejó la gran noticia? ¿Por qué el silencio la siguió hasta después de muerta?, ¿murió Ella de verdad? ¿Pasó ese trance o sólo se durmió en el Señor?
En su lecho parecía que todas las rosas habían derramado su perfume; tal vez, los Ángeles la trasportaron a lo alto, batiendo sus alas para hacerle un pedestal donde Ella subió y así elevarla hasta la presencia de Dios, donde su Hijo la esperaba para coronarla con una Corona Inmortal, que desde ese momento, brillaría ante los hombres, por toda una eternidad.
¿Qué sentiría nuestra Madre silenciosa y humilde? ¿Por qué Ella era llevada por los Ángeles hasta el Trono del Altísimo? ¿Llegaría al cielo pensando que nada de eso merecía y que la bondad del Señor era superior a sus méritos? La Joven Doncella de Nazaret inocente y pura, se sentaría a la derecha de su Hijo, y el Padre le abriría los brazos para decirle “Hija, ven a gozar del sitio que tengo preparado para Ti desde el principio de los siglos”.
¡Cómo su corazón sentiría el gozo eterno! Cómo irían a saludarla todos los Coros Angélicos y cómo se inclinarían ante Ella para rendirse a sus pies, todos los Santos que estaban en la gloria. Nada sabemos de todo eso, pero Ella dejó la tierra para ser elevada al cielo y desde allí proteger y ayudar a todos sus amados hijos, en cada momento de esta angustiosa vida en la tierra y enseñarnos el camino para llegar a Dios.
El 1º de Noviembre de 1950, el Papa Pío XII declaró el Dogma “De la Asunción de La Santísima Virgen María al cielo en cuerpo y alma”. La Inmaculada Madre de Dios, que al término de su vida terrestre, ha sido elevada a la gloria.
Reflexión: ¿Estoy yo preparada para subir al cielo y presentarme ante Dios?.
5º Oración Final para Todo los Días del Mes.
6º Canto de Despedida a la Santísima Virgen María.
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