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Viernes 09 de Agosto, 2019

En el día San Lorenzo, saludamos a nuestro diácono

 



10 de agosto


Con ocasión de la Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir de la Iglesia, este 10 de agosto también se celebra el Día de los Diáconos Permanentes.

En esta fiesta tan especial, saludamos especialmente a Sergio Barayón, diácono permanente de nuestra parroquia y pedimos a Dios que siga bendiciendo su vida, familia y servicio a la Iglesia.

Sergio es casado hace 35 años con María Inés Vial, con quien tiene dos hijos y tres nietos.  El 27 de septiembre, cumplirá 5 años desde su ordenación diaconal y desde entonces ha colaborado en nuestra parroquia con gran alegría y disposición.

Su llamado fue surgiendo a través de hechos concretos en su vida, donde descubrió que el Señor le pedía un compromiso mayor: “Al principio no tenía mucha idea de lo que podría ser este camino, y cómo podría o no afectar esta decisión  a mi familia. Sin embargo, gracias a la recuperación de mi hijo mayor, a quien pusimos en manos del Señor cuando a sus 15 años tuvo Hanta Virus, me cuestioné seriamente la opción de entregarme al Señor y servir en lo que Él dispusiera. Ahí comenzó mi proceso de discernimiento, acompañándome por nuestro querido párroco de la época, el sacerdote Ignacio Ortúzar R. y estudiando 6 años hasta la ordenación”, agregó.

Como ministros ordenados los diáconos están para ayudar al Obispo en tres dimensiones muy importantes: Liturgia (Bautizos, Responsos, Matrimonios), Anuncio de La Palabra (Catequesis) y Caridad, que es el servicio a las necesidades concretas de una comunidad y la relación con las personas incluso más allá del ámbito parroquial: “Esto me hace sentir más cerca del Señor,  tanto con la oración diaria del Oficio, como en la participación frecuente de la Eucaristía”, añade.

Hoy en día, él colabora preparando la liturgia de los lunes, acompaña a las personas en momento de dolor o enfermedad, lleva la comunión a las personas mayores y participa en las charlas pre-bautismales y pre-matrimoniales. Con respecto a este apostolado nos comenta: “Trato siempre de estar disponible para acompañar en los responsos en los cementerios. También se nos ha encomendado con María Inés, apoyar a algunos  matrimonios que están el proceso de formación en la Escuela de diaconado, lo que nos ha permitido transmitir nuestra propia experiencia de servicio y compromiso con el Señor y  nuestra Iglesia”.

Finalmente, Sergio expresa su gratitud con las siguientes palabras: “Solo puedo agradecer este camino junto al Señor de la mano de mi familia, la confianza y cercanía del padre Sergio y especialmente con esta comunidad parroquial a la que quiero y siento como mi segunda hogar, desde donde intento apoyarlos y ponerme  a su servicio dentro de mis limitaciones”.